Por el aumento de precios, cada vez más locales bajan sus persianas

En Buenos Aires son cada vez más los locales que cierran sus puertas y las ventas minoristas se restringen. Según informes del mes pasado, en zonas comerciales tradicionales como la calle Defensa, en San Telmo, y las avenidas Santa Fe, Corrientes o Pueyrredón, crece la cantidad de locales vacíos. Con sus calles desoladas en los días de semana, la avenida Córdoba, epicentro de los outlets y de la venta de ropa de segunda mano a precios accesibles, no escapa a la realidad de estas arterias y allí también comienzan a aparecer las primeras persianas bajas y carteles en alquiler.

Según un relevamiento de marzo de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), en la ciudad de Buenos Aires hay un promedio de 1,3 locales en alquiler cerrado por cuadra.

Otro informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) destaca que la mayoría de los locales desocupados en 36 cuadras de la avenida Córdoba desde el 1001 hasta el 4599 se concentra en la intersección con Scalabrini Ortiz. De un total de 525 comercios, 29 están vacíos, y gran parte se ubica en la zona “donde el valor locativo es de los más altos”, según el relevamiento.

Los comerciantes afirman que disminuyeron las ventas y aumentaron los alquileres, por lo que varios optaron por cerrar. Tal es el caso de un local de ropa femenina que, hasta diciembre del año pasado, ocupaba la esquina de avenida Córdoba al 4400. La firma decidió cerrar ese local y otro más sobre la calle Aguirre para abrir uno nuevo en la calle Gurruchaga al 900, a unas diez cuadras de allí. “Las ventas cayeron. La economía está parada y no remonta. Es difícil repuntar con lo que se vende sólo los fines de semana”, dijo Adriana Benvenuto, la encargada del comercio.

Pamela, empleada de otro local en Córdoba entre Aráoz y Scalabrini Ortiz, contó que cuando empezó a trabajar hace cinco años, “no había carteles de alquiler, y se veía pasar a la gente cargada de bolsas de compras. Llaman la atención los locales de marcas importantes que cerraron, como Adidas, Narrow o Megasports. A muchos se les venció el contrato de alquiler y decidieron no renovar”. “Hoy las ventas están flojas, y si no hay turistas, no se vende”, agregó, desde el mostrador de un local al que todavía no habían entrado clientes, el miércoles por la mañana.

Javier Stella, el dueño de un local de ropa desde hace 12 años en Córdoba y Serrano, opinó que las ventas en su negocio y en la avenida empezaron a decaer en los últimos meses, y atribuyó la situación a dos factores. “Un incremento exagerado de la ropa, de hasta un 60% anual. Y los dueños de los locales, que están pidiendo entre 30.000 y 50.000 pesos de alquiler. Las inmobiliarias están prendiendo fuego el centro comercial”, dijo Stella.

Según un relevamiento de abril de la consultora inmobiliaria Colliers International, el alquiler promedio de un local en la zona de outlets ronda los 16 dólares por metro cuadrado. Para un local mediano de 300 m2, esto se traduce en unos 38.000 pesos mensuales; aunque también pueden encontrarse locales por 23.000 a 48.000 pesos, dependiendo de la superficie y la ubicación. Las cifras contrastan con los 93 dólares por metro cuadrado de alquiler promedio en la peatonal Florida, los 60 dólares en Santa Fe y Callao o Cabildo y Juramento, o los 35 en Rivadavia y Carabobo, en Flores, todos éstos a precios de diciembre.

Para Marcelo Zuliani, gerente comercial de Colliers, “después de la devaluación de enero, los propietarios buscan defender sus intereses y mantener los precios de los alquileres antes que retasar. Se ven locales sin ocupar, pero a diferencia de otras crisis, ahora hay un contexto inflacionario. Es una situación compleja y en plena definición, y los propietarios resisten a la espera de cadenas para encontrar rentabilidad y seguridad”.

Mercedes Angarola, de la Asociación de Amigos del Barrio de Palermo, que nuclea a los comerciantes de la zona, y quien desde hace 19 años tiene un local en Córdoba al 4700, se mostró optimista. “Estamos en el inicio de la temporada, y las ventas no arrancaron. Los costos fijos se hacen difíciles de sostener, pero acá todavía podés encontrar un jean a $ 300, y de segunda selección, a $ 180, contra los $ 900 que te piden en un shopping. Los precios de la avenida Córdoba no los tiene nadie, aunque habrá que ver cuántos comerciantes puedan aguantar.”

UN LOCAL VACÍO CADA 16 QUE ESTÁN OCUPADOS

Así lo indican dos informes de la Cámara Argentina de Comercio y de la CAME

Según informes de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), cada vez son más los locales desocupados en distintas zonas comerciales de la ciudad, desde el centro hasta Flores.

En un relevamiento de marzo, la CAC registró una caída del 25% de los locales ocupados en la avenida Santa Fe respecto de agosto del año pasado, y una disminución del 86% en la avenida Corrientes. En la avenida Pueyrredón se observaron 21 locales vacíos, en contraposición a los 15 registrados en 2013.

Desde la Cámara atribuyen esta “delicada situación” al “encarecimiento de los alquileres” y a la “desaceleración de la economía en general”, además de la “elevada carga tributaria que soporta el sector” y “la competencia desleal de la venta ilegal”.

También en marzo, la CAME registró que “cada 16 locales ocupados” en la ciudad, “se detectó uno vacío”, lo que implica un promedio de 1,3 locales desocupados por cuadra, mientras que en algunas zonas se llegaron a registrar hasta 4.

El relevamiento se realizó sobre un total de 10.976 locales ubicados en 492 calles y avenidas comerciales de Buenos Aires y se detectaron 10.321 locales ocupados y 655 vacíos.

Las más afectadas por el fenómeno son la calle Defensa, en San Telmo, con 3,9 locales vacíos por cuadra, seguida por las avenidas Sáenz, con 3,4 y Nazca, con 3,1. En estas zonas, la CAME asoció el cierre comercial a la “fuerte presencia de manteros y saladitas”.

Según datos de esa organización y de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), en enero había 116 “saladitas” con 6072 puestos de ventas y otros 2513 manteros. Lo que significa que en dos años y medio la ciudad casi cuadruplicó la cantidad de “saladitas”: de apenas 30 registradas en julio de 2011 se pasó a 116.

En el caso de la avenida Córdoba, si bien no se registran casos de venta ambulante, los comerciantes destacaron el incremento de la inseguridad. “No existe una zona liberada, pero el delito es difícil de controlar”, dijo Mercedes Angarola, miembro de la Asociación de Amigos del Barrio de Palermo. “Tenemos mecheras y casos de robo a mano armada, a lo que se suma el problema de los motochorros y la inseguridad en el entorno, con el robo a los autos estacionados los fines de semana. Todo eso aleja a los clientes”, agregó.

Fuente: La Nación

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