El oficialismo no consigue el apoyo para aprobar la reforma electoral

El bloque de senadores del FpV- PJ rechazó este jueves apoyar “tal cual fue aprobado en Diputados” el proyecto de reforma electoral por lo que la discusión pasará para 2017 y con ello no podrá implementarse en las próximas elecciones. Si bien una veintena de legisladores del bloque habían expresado abiertamente su rechazo, la decisión final llegó luego de una reunión entre el titular de la Miguel Ángel Pichetto, con seis gobernadores peronistas.

“No hubo discusión entre los gobernadores. Todos sostuvieron que tal como fue aprobada por Diputados no apoyarán la reforma electoral”, reveló una fuente legislativa a ámbito.com. La principal objeción que tienen los gobernadores y senadores es la utilización del chip para el recuento de votos, lo cual creen que es “vulnerable” y no garantiza la seguridad del voto.

“En la reunión había representación de 10 provincias y en su gran mayoría estaban de acuerdo en no impulsar el proyecto”, explicó a este medio otro parlamentario con años de experiencia en el Congreso. También consideró que “la discusión termina acá” y que se espera que el Gobierno envíen una mejor propuesta que contemple “mejorar los sistemas y tener un plan B”.

Apenas se enteraron de la novedad, en Cambiemos señalaron a ámbito.com: “Conociendo el paño, no hay forma de insistir con el dictamen sin apoyo del FpV. No hay número. Con lo cual se cae la reforma”.

“Evidentemente el FpV no quería que la reforma electoral se aplique en la elecciones de 2017”, decían con cierto disgusto en Casa Rosada al tiempo confirmaban que la reforma no llegará este año.

En un comunicado conjunto tras dos horas de mitin, gobernadores y senadores explicaron los motivos del disenso. En primer lugar enumeraron que recogieron las objeciones de los expertos informáticos en las reuniones de comisión sobre la alta vulnerabilidad de algunos de los métodos electrónicos por lo que estimaron que ese panorama “imposibilita el apoyo al proyecto tal cual fue aprobado en Diputados”.

Además explicaron que valoran la posibilidad de incorporar “de manera gradual” tecnología al proceso electoral pero que reclamaron que ofrezcan plena “confiabilidad de transparencia para la expresión de la soberanía popular”. Y advirtieron que todo proceso de reforma debe contar con “el consenso y el acuerdo de las distintas fuerzas políticas”.

El proyecto de reforma electoral que impulsa el presidente Mauricio Macri y propone implementar la boleta única electrónica en todo el país en las elecciones de 2017. Necesitaba el apoyo de los senadores peronistas porque son mayoría en la Cámara alta, pero ante este panorama, al plantearle modificaciones deberá regresar a la cámara de origen y volver a ser votado. Con ello, la discusión pasa a marzo y la reforma recién podría aplicarse en las elecciones de 2019.

Una veintena de senadores habían rechazado de lleno la iniciativa, no querían modificaciones, sino que directamente deseaban que el proyecto no se trate en el recinto. Con el objetivo de buscar consensos Pichetto convocó los gobernadores están Gildo Insfrán (Formosa), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Sergio Uñac (San Juan), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Casas (La Rioja) y Carlos Verna (La Pampa).

También fueron parte los vicegobernadores Pablo González (Santa Cruz) y Emilio Neder (Santiago del Estero); el secretario de la gobernación de Chaco, Horacio Rey; y el diputado y presidente del Partido Justicialista Nacional, José Luis Gioja.

Más temprano, en diálogo con el programa “Mañana Sylvestre” que se trasmite por Radio 10, el senador kirchnerista Marcelo Fuentes había advertido que en una reunión que mantuvieron esta semana “sobre la base de 34 presentes, solo cuatro manifestaron que quieren sacar dictamen. El resto creemos que es apresurado”. “Los especialistas en seguridad informática destrozaron ese sistema de votación. Hay numerosas demostraciones de su fragilidad”, afirmó.

Fuente: Ámbito Financiero

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